En este post quiero hablar más técnicamente del humor de Gasalla y su aporte.

El humor de Antonio Gasalla podría entenderse a través de varias categorías que abordan aspectos fundamentales de la teoría del humor, especialmente aquellas propuestas por pensadores como Bergson. Si analizamos su humor desde esta perspectiva, se puede decir que Gasalla juega con la ironía, el sarcasmo, y la exageración para construir sus personajes y situaciones.
Gasalla juega con la ironía, el sarcasmo, y la exageración para construir sus personajes y situaciones.
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Según Bergson, el humor surge cuando se expone lo mecánico en lo vivo, es decir, cuando lo humano pierde su flexibilidad y se convierte en algo rígido, predecible, como una máquina. En muchos de los personajes de Gasalla (como la abuela o la empleada pública), vemos una ironía interna: son personajes que a pesar de vivir situaciones complejas y aparentemente naturales, están mecánicamente atrapados en sus propios roles sociales. Gasalla crea personajes caricaturescos y estáticos, pero lo hace con tal maestría que los hace resultar entrañables, lo que genera una contradiccióny un contraste que el público encuentra gracioso. La rigidez social de sus personajes se convierte en un objeto de risa precisamente por la distancia entre la forma en que ellos se perciben y la forma en que el espectador los ve.
Sarcasmo
Gasalla utiliza el sarcasmo, algo más mordaz y crítico que la ironía, al desmantelar las absurdidades de la vida cotidiana y las instituciones. Sin embargo, no es un sarcasmo tan cruel como el que podríamos encontrar en Batato Barea (por omisión) o en la comedia más física y violenta (Olmedo). En el caso de Gasalla, el sarcasmo se combina con una actuación más accesible, pensada para la gran audiencia. De esta forma, el sarcasmo se convierte en una crítica velada que no apunta a destruir, sino a sacar una sonrisa de la contradicción entre lo que los personajes representan y las situaciones en las que se ven envueltos. Sus personajes a menudo se quejan del sistema y de la burocracia, pero lo hacen de una forma tan exagerada y cómica que el sarcasmo no se convierte en una denuncia radical, sino en una observación humorística de la absurdidad de la vida cotidiana. Yo creo que esto en Gasalla es algo maravilloso y muy dificil de lograr.
Exageración
Sin embargo, el gran recurso tecnico de Gasalla fue siempre la exageración. En la línea de lo que Bergson establece acerca de la exageración como recurso cómico, el humor de Gasalla está plagado de hipérboles. Los gestos, las voces, las reacciones de sus personajes suelen ser llevadas al extremo. Esta exageración es clave en el tipo de comedia que hace, porque rompe con lo esperado y hace que el público reaccione con risa frente a lo absurdo y lo desproporcionado. Sin embargo, a diferencia de lo que sucede en Batato Barea, donde la exageración tiene un tono más provocador y crítico, la de Gasalla se mantiene dentro de un marco más accesible, donde la comedia no solo apunta a la crítica, sino también al disfrute sin tanto cuestionamiento social directo.
Gasalla se mantiene dentro de lo accesible, donde la comedia no sólo apunta a la crítica, sino también al disfrute sin tanto cuestionamiento social directo.
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Esto le permitió sobrevivir como ‘gay’ que no se ríe si mismo sino que se presenta como serio cuando está en público. Este fue otro de los grandes logros que yo denominaría: sus formas de resistir. El humor de Antonio Gasalla, no solo sirvió como un vehículo de escapismo, sino también como una forma de resistir a las normativas opresivas sobre la identidad sexual y de género aunque muchos no lo crean.
Para nosotros, los gays; el humor es una herramienta de supervivencia. La comedia y los personajes que Gasalla creó, aunque no siempre directamente vinculados a la temática del SIDA, ofrecieron una salida catártica para enfrentar el sufrimiento, el miedo y la estigmatización. Pero no tematizó lo gay sino que lo pasó de largo para usar el método de sobrevivencia en si mismo. La clave siempre estaba en esas miradas complices con sus colegas. Era el momento de la suspension del descreimiento en donde todo se humanizaba. El humor que él cultivaba era un refugio, donde la risa ofrecía un respiro ante la dureza de la realidad. En una sociedad que marginaba y criminalizaba abiertamente la homosexualidad y las identidades no heteronormativas, reírse de los estereotipos y las instituciones se convertía en una forma de subvertir el poder. El nos demostró que no hace falta la militancia cuando el buen arte se encarga de hacer lo que tiene que hacer. Al hacerlo en una época de intensa represión y de crisis del SIDA, su humor generaba un sentimiento de solidaridad dentro de la comunidad queer, quienes se veían reflejados en los estereotipos, las exageraciones y las parodias que Gasalla construía. Por ejemplo, en personajes como la “abuela” o la “mujer mayor”, Gasalla utilizaba la exageración de lo femenino para cuestionar las normas rígidas de género. Esta teatralización de roles ya bastante establecidos en la sociedad funcionaba como un actuar fuera de lo normativo.

Pero en la Argentina, el humor fue cambiando hasta desaparecer. En un contexto neoliberal como el de los 90 en Argentina, se transformó en una forma de resistencia frente a la marginalización y la discriminación. El hecho de que Gasalla haya sido tan exitoso en los medios masivos también implica que su humor tocó una audiencia más amplia: permitiendo a las personas queer encontrar espacios de visibilidad dentro de una sociedad conservadora. A través de la comedia, se propiciaba una identificación colectiva que, si bien no era abiertamente política, generaba un sentimiento de comunidad al reírse de las reglas sociales impuestas. El humor, en este contexto, se convierte en una estrategia de lucha, una manera de ironicamente subvertir el sistema sin necesidad de recurrir a la confrontación directa.
El humor queer en Gasalla como “caricatura social”
Finalmente, el humor de Gasalla, al jugar con la exageración y la parodia, podía verse como una especie de “caricatura social” de la norma heteronormativa. A través de sus personajes exageradamente cómicos y la forma en que desmontaba las expectativas tradicionales sobre el comportamiento de género y sexualidad, sin caer en discursos de victimización o polarización, sino creando, a través de la risa, un contrapoder.Su humor era un mecanismo de tolerancia en tanto proporcionaba un espacio de catarsis y de resistencia en epocas muy dificiles y a nivel masivo.





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